Partidos independentistas y anticonstitucionalistas, a priori necesarios para un próximo Gobierno, reclaman libertad de presos y mesas para la autodeterminación

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Partidos independentistas y anticonstitucionalistas, a priori necesarios para un próximo Gobierno, reclaman libertad de presos y mesas para la autodeterminación
Congreso de los diputados.

#NoSonBuenasNoticias

Alvaro Sánchez. No lo van a tener fácil Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, tras escenificar su pacto de gobierno de coalición, para aglutinar un acuerdo que permita la investidura.

Tras la reunión celebrada la finalizar la mañana entre Lastra y Rufián, este último, portavoz de ERC ha concluido que actualmente su posición es NO a la investidura de Pedro Sánchez.

Considerando por otra parte las manifestaciones explícitas de Ciudadanos de no apoyar ese nuevo Gobierno y no estar por la labor de abstenerse, según ha informado también este mediodía el portavoz Villegas, el PSOE y Unidas Podemos necesitan que como mínimo en segunda votación les apoyen Bildu y/o ERC.

Hoy jueves estarían a favor PSOE, Unidas Podemos, Más País, PRC, Teruel Existe, PNV, NC, y CC que sumarían 168 a favor, y en contra PP, Vox, Cs, UPN, CUP y JxCat, que sumarían 163.

Por tanto, sería preciso que se sumaran BNG, EH Bildu y ERC para llegar a 176 a favor en primera votación o se abstuvieran en segunda votación.

Y EH Bildu y ERC han manifestado sus condiciones para abstenerse o apoyar el nuevo Ejecutivo.

En concreto, Arnaldo Otegi, dirigente de EH Bildu ha condicionado su apoyo a la investidura a que el gobierno en coalición pactado con Podemos aborde “una agenda democratizadora en profundidad” que atienda a las reivindicaciones del derecho a autodeterminación de los pueblos vascos y catalán y a la liberación de los líderes independentistas catalanes. “La pelota está en sus manos”, ha afirmado Otegi, que ha asegurado que la coalición ‘abertzale’ adoptará una decisión en función de la respuesta que se dé a estas demandas. Esto es, la defensa del derecho a la autodeterminación de “nuestros pueblos” y la liberación de quienes califican como “presos políticos”.

“Si nos va a decir que el problema catalán es de convivencia, que fuera de la Constitución no se puede hablar de nada, ni de derecho a decidir, que va a haber presos políticos… Entonces, ahórrese la llamada”, ha afirmado.

Por su parte, el vicepresidente del Gobierno catalán y coordinador nacional de ERC, Pere Aragonès, en declaraciones a Onda Cero ha informado que tras evidenciar que “estamos peor que hace un año” como consecuencia de la deriva de Pedro Sánchez contra el independentismo, se ha abierto a “explorar todos los ámbitos”, pero dejando bien claro que “si el programa del futuro Gobierno es el programa electoral de Cs, no puede tener el apoyo de ERC”.

Además advierte que la promesa de Sánchez de tipificar de nuevo como delito la convocatoria de referéndums alejaría un entendimiento.

El número dos del Ejecutivo catalán se ha referido a los anuncios lanzados en campaña por Pedro Sánchez sobre Cataluña, en concreto a las propuestas que enumeró en el debate a cinco cuando prometió “traer de vuelta” a Puigdemont, tipificar de nuevo en el Código Penal la convocatoria de referéndums ilegales y “acabar con el uso sectario de TV3” modificando el apoyo parlamentario necesario para elegir los consejos de administración de los medios de comunicación públicos.

Aragonès no ha querido entrar en “cuestiones concretas” y se ha limitado a advertir al PSOE de que “todo lo que conduzca a soluciones penales, aleja el acuerdo” y “todo lo que lleve a tratar solución política nos acerca al acuerdo”.

El vicepresidente ha insistido en que el PSOE tiene que volver a la mesa de negociación política de la que se levantó a finales del año pasado. En este sentido, ha opinado que la declaración de Pedralbes es un “buen punto de partida”, de manera que lo fundamental es que haya una mesa de negociación entre gobiernos o partidos.

Preguntado sobre si sería posible una solución que no pasara por el ejercicio de la autodeterminación, Aragonès no se ha mojado y se ha limitado a pedir “que se proponga, que se ponga encima de la mesa y que la ciudadanía vote”, porque “nunca ha habido una propuesta en detalle”.

En conclusión, Aragonès ha avisado de que “o se cuenta con la opinión de la mayoría de catalanes, o (el conflicto) se cronificará”, porque lo que tiene claro es que esta crisis “no se puede resolver mediante la imposición, el Código Penal o sentencias judiciales” como la del Tribunal Supremo.