Emerge una vez más el Puente de Ariza, del siglo XVI, que quedó oculto bajo el embalse del Giribaile

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Emerge una vez más el Puente de Ariza, del siglo XVI, que quedó oculto bajo el embalse del Giribaile

Redacción.- Baja el nivel del pantano y surge un puente del siglo XVI. Es la imagen singular grabada en el pantano del Giribaile, entre Linares y Ubeda, en Jaén. Se trata del Puente de Ariza, obra cumbre de ingeniería civil del arquitecto renacentista Andres de Vandelvira.

Solo es posible verlo así en contadas ocasiones y ahora es una de ellas gracias a la sequía ya que en 1998 quedó sumido bajo las aguas del embalse del Giribaile en 1998, pese a ser un Bien de Interés Cultural, en la categoría de Monumento (desde  el 4 de febrero de 1993).

Fue construido entre 1550 y 1560 según el proyecto del arquitecto y maestro de cantería Andrés de Vandelvira, autor también de la Catedral de Jaén, y financiado por el obispo de Jaén, D. Diego de los Cobos y Molina, por tratarse de la principal vía de comunicación entre Úbeda y la meseta. Pertenece al tipo de puentes de bóvedas de gran luz que se construyeron en esa época. De fábrica de sillería con una longitud aproximada de 100 metros y 17 metros de altura en su punto más elevado, con 5 bóvedas de cañón, supera la central los 31 m de luz, poseyendo además una embocadura de doble rosca.

El puente tendría que estar intacto en Úbeda. En 1997 el Gobierno prometió trasladarlo piedra por piedra a unos diez kilómetros al norte de la ciudad de la Loma, en la zona de la ermita de Nuestra Señora de Guadalupe. Se habló de un proyecto que rondaba los casi cinco millones de euros. Pero nada se hizo.

Ahora, el único Bien Cultural de Andalucía que está involuntariamente sumergido, se encuentra en la lista roja del Patrimonio de la Asociación Hispania Nostra, por el deterioro progresivo que sufre.

Este deterioro acabará con el hundimiento de este valioso puente si no se retira del lecho del pantano, según informan desde la plataforma “Salvemos el Puente de Ariza”.

En los últimos años han sido muchas las voces que han pedido la recuperación de este Bien de Interés Cultural e incluso se proyectó trasladarlo piedra a piedra al norte de Ubeda.